A 43 años de La Noche de Los Lápices


Con la lucha por la Educación Pública como bandera, seguimos
reivindicando a las y los estudiantes secundarios secuestrados en La Plata por la última dictadura militar. Reafirmamos el reclamo por memoria, verdad y justicia.

El movimiento estudiantil organizado sabe históricamente alzar su voz
denunciando las injusticias sociales y traccionando desde abajo para construir otra realidad. Muchas veces los discursos dominantes nos tildan de utópicos/as y buscan deslegitimar nuestras acciones políticas. Trabajan para relegarnos a la cultura del reviente y la droga, porque una juventud adormecida es funcional a sus
intereses. Sin embargo, en las escuelas, terciarios y universidades somos miles convencidos/as de que pensar, estudiar y cuestionar el status quo son hechos revolucionarios. Sabemos que se puede dar vuelta la tortilla.
Con la educación pública como bandera, protagonizamos las discusiones de qué tipo de sociedad queremos en el futuro y, sobre todo, en el presente en el que el gobierno macrista viene vaciando de contenido y de presupuesto nuestros lugares de formación, expulsándonos a la calle y la ignorancia. Por eso también, va nuestra reivindicación de las y los militantes secundarios secuestrados en La Plata durante la larga noche de la última dictadura.

La noche más triste

En marzo de 1976, bajo el gobierno militar, la Coordinadora de Estudiantes
Secundarios (CES) de La Plata (PBA), convocó a la resistencia contra el golpe.
Hacían reuniones clandestinas y planificaron varias estrategias para seguir el contacto entre estudiantes. El reagrupamiento era difícil en esas condiciones: se habían instalado policías en los techos de varios colegios; el Nacional estaba rodeado de patrulleros y pedían documento a todos los que ingresaban, al igual que el Colegio Bellas Artes. Los centros de estudiantes funcionaban clandestinamente y las reuniones se hacían en los bares, parques y plazas o en las casas de los militantes.
En septiembre de 1976, grupos de tareas del Ejército y de la Policía PBA
irrumpieron en los domicilios de diez estudiantes secundarios, secuestrándolos y llevándolos a distintos Centros Clandestinos de Detención en los que fueron golpeados, torturados, interrogados y obligados a asistir a las embarazadas secuestradas; ellas, fueron violadas. De ese grupo, son seis quienes, hasta hoy, continúan desaparecidas/os.
Podrán cortar todas las flores, pero no detendrán la primavera

El movimiento estudiantil secundario fue parte del blanco de la dictadura. El exterminio tenía un objetivo: eliminar las luchas y organización populares para consolidar un sistema político-económico de dependencia y opresión. No se los llevaron por casualidad: varios de éstxs jóvenes eran de la Unión de Estudiantes Secundarios que había motorizado a fines de 1975 la pelea por la implementación del Boleto Educativo Secundario en La Plata. Pero no solamente peleaban por el boleto. Eran delegados y delegadas de sus cursos, militantes, jóvenes que dimensionaron la necesidad de involucrarse en la política y entendían que la educación pública y gratuita podía ayudar a la emancipación popular. Eran, a los ojos de los genocidas, sumamente peligrosos.
A 43 años de estos secuestros, sostenemos las luchas de los más de 250
compañeros y compañeras secundarios desaparecidos por la dictadura y
seguimos en las calles para gritarle al gobierno nacional que no nos van a callar.
Porque exigimos estudiar en condiciones dignas, que los y las docentes no tengan que mendigar salarios, que todo el mundo pueda entrar a la escuela y que la inflación no nos expulse. Porque los lápices seguirán escribiendo, la juventud está de pie y vamos a sostener la lucha por la educación para la liberación; que sea pública, gratuita, laica, que no responda a los intereses imperialistas y al servicio del pueblo.

Quienes eran

  • Claudio de Acha: 17 años, Colegio Nacional. Secuestrado el 16/09/76. Sigue desaparecido.
  • María Claudia Falcone: 16 años, Bachillerato de Bellas Artes. La secuestraron el 16/09/76. Continúa desaparecida. Horacio Ungaro: Escuela Normal Nº 3. Lo secuestraron el 16/09/76, a los 17 años, está desaparecido.
  • Daniel Alberto Racero: 1976 se inscribió en el Industrial Modelo de Berisso para cursar Tornería Mecánica. Secuestrado el 16/09/76 a los 18 años, sigue desaparecido.
  • María Clara Ciocchini. Iba al Bachillerato de Bellas Artes. La secuestraron el 16/09/76 a los 18 años, continúa desaparecida.
  • Francisco López Muntaner: 16 años, Bachillerato de Bellas Artes. Lo secuestraron el 16/09/76, continúa desaparecido.
  • Pablo Díaz. Colegio José Manuel Estrada. Lo secuestraron el 21/09/76. Fue liberado en 1980.
  • Emilse Moler. Bachillerato de Bellas Artes. Fue secuestrada el 17/09/76, a los 17 años. Fue liberada en 1978.
  • Patricia Miranda. Bachillerato de Bellas Artes. La secuestraron el 17/09/76, a los 17 años. Fue liberada en 1978.
  • Gustavo Calotti: Estudiante del Colegio Nacional.


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