Fiesta imperialista en las playas del Golfo San Matías

Una zona de Catamarca con 20 mil habitantes consumió la mitad de toda la electricidad de Río Negro. Una familia en el Alto de Bariloche enciende algo de leña para calmar el frío en su casa. Anuncian una inversión china por 7.000 millones de dólares para construir una Central de Energía Nuclear en Río Negro.

Macri y Xi Xinping (Presidente de China) 

Parecen tres datos sin conexión alguna, pero en realidad son parte del desfasaje energético que hoy vive Argentina. El gobernador Weretilneck junto a Macri, anunciaron la instalación de la quinta central nuclear en nuestra provincia en manos del imperialismo chino. Quiénes controlan la energía, para qué y para quiénes se produce electricidad: Tres cosas que los de arriba no quieren discutir.


¿Qué acordó el gobierno con los chinos?

Se acordó la adquisición “llave en mano” (aspecto importante, ya que no hay transferencia de tecnología para la reproducción local de procesos o fabricaciones) de la cuarta y quinta central nuclear, que serán financiadas en su mayor parte por bancos Chinos incrementando fuertemente el endeudamiento externo.

La quinta planta será de aproximadamente 1.000 MW de potencia instalada, utilizará uranio enriquecido y agua liviana (es decir, no usa el agua pesada que se produce en la PIAP de Arroyito en Neuquén). El reactor con tecnología PWR costará unos 7.000 millones de dólares que Argentina le compraría a la Corporación Nuclear China (CNNC). El lugar de emplazamiento será en la costa atlántica de la provincia de Río Negro, cerca de donde los chinos ya se desplegaron en la mina de hierro de Sierra Grande.

La decisión del gobierno de Cambiemos le da continuidad a los acuerdos pactados por Cristina Kirchner con el imperialismo Chino al comprar una central de tecnología nueva para el país y que será una vez más un prototipo sin antecedentes operativos en el mundo. La decisión del lugar de emplazamiento fue decidido por los Chinos sobre la base de operaciones que mantienen en Sierra Grande.

Argentina tiene una historia de 60 años de desarrollo científico nuclear, iniciado con el gobierno de Juan Domingo Perón. En Río Negro en particular, Bariloche concentra una planta laboral relacionada a este rubro de 2.550 personas, esto es entre los 1.400 del Invap, los 150 del Centro Tecnológico Pilcaniyeu y 1.000 correspondientes a la sede de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

La política actual del macrismo tiende a priorizar el desarrollo tecnológico extranjero, en desmedro del local, como sucede con el reactor CAREM que es de diseño nacional. La política de recorte presupuestario y de despidos no escapa al Estado. Es necesario defender los 2.550 puestos de trabajo de los técnicos y científicos que se desarrollan en el área a la vez que damos pelea contra el avance chino y extranjero en general en el área energética.


Fiesta imperialista en el Golfo San Matías

La costa atlántica rionegrina es un escenario donde diferentes imperialismos disfrutan de la fiesta organizada hoy por Weretilneck y Macri; y antes por el kirchnerismo cuando fueron gobierno: Joseph Lewis, el magnate inglés tiene un aeropuerto en zona de frontera marítima además de su mansión en la frontera con Chile.

El aeropuerto no tiene radares argentinos que controlen la actividad en la zona. Cerca de ese lugar, en Sierra Grande, la mina de hierro es controlada por la empresa china MCC, a pesar de facturar jugosas ganancias con la extracción del estratégico mineral, despidió 220 obreros argentinos, dejando una planta mínima de 50 de origen chino.

El puerto de San Antonio Oeste, por donde se exporta lo principal de la fruta hacia la Unión Europea, está en manos de capitales rusos e ingleses. Vinculados a los monopolios Patagonian Fruit y Expofrut.
La instalación de los chinos con la Central Nuclear vuelve a reforzar un panorama de disputa y control territorial por parte de potencias extranjeras.

No olvidemos que durante el gobierno anterior, el imperialismo chino logró instalar una Base Militar en el interior de la provincia de Neuquén y Estados Unidos se propone a hacer lo mismo en Bariloche con la excusa de controlar la actividad nuclear en la región, según se informó en la Revista Cuadernos.

¿De dónde viene y adónde va nuestra energía?

Hasta abril de 2017, la generación eléctrica del país provino centralmente de la quema de fósiles (gas, fuel oil, gas oil) con un 66,9%; mientras que de la Hidráulica, es decir represas, un 26,7%; de la nuclear 4,4% y de eólica y solar un 2,0%. Estos porcentajes coinciden con los valores de los últimos años, es decir que en la matriz energética Argentina lo principal de la producción de energía proviene de la quema de hidrocarburos.

Revisando datos del Ministerio de Energía y Minería encontramos que en el departamento de Andalgalá de la provincia de Catamarca, que tiene apenas 20 mil habitantes, en 2015 se consumió un total de 850.647 MWh. La realidad es que esos habitantes no consumieron un solo watt de esos cientos de miles, ya que esa cantidad fue devorada íntegramente por Minera La Alumbrera, una empresa de capitales suizos y canadienses, que desde hace 20 años extrae varias toneladas de oro que no quedan en el país. En cambio, sí vienen dejando en el país los ríos y la tierra contaminada con varios metales pesados que genera ese tipo de explotación.

Por su parte, a nivel residencial, industrial y alumbrado público, la provincia de Río Negro consumió en todo 2015 unos 1.780.897 MWh, es decir que La Alumbrera usó casi la mitad de lo que consume toda nuestra provincia, que tiene alrededor de 700 mil habitantes. Tomando solo el área residencial, por cada casa rionegrina se consumen 2,5 MWh en todo un año.

 

Datos fríos que dan escalofríos: La pobreza energética

En nuestro país sólo un 51% de las personas tiene acceso al gas de red; un 42% utiliza el gas en garrafa como principal combustible para cocinar, y el restante 7% usa leña o carbón, según datos del Censo del 2010.
Cuatro provincias argentinas no están conectadas a la red de gas natural: Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones.
En resumen: La energía no se consume para un desarrollo industrial autónomo. Argentina quema gas para convertirlo en energía eléctrica que consumen los monopolios extranjeros para llevarse las riquezas del país. Mientras tanto, en cientos de hogares de la Patagonia, la leña es el único método de calefacción. La mitad de los argentinos no tiene acceso al gas de red.

 

Electricidad para la dependencia

La falta de información oficial es lo que abunda. Macri y Weretilneck han sellado un gran negocio con el gobierno chino sin decirle al pueblo cuáles son los planes reales. Teniendo en cuenta que la planta se instalaría en algún lugar de la costa rionegrina del Golfo San Matías, y que como mencionamos antes, la energía que se produce actualmente no va para satisfacer las necesidades del pueblo ni el desarrollo de la industria nacional, no es descabellado imaginar que la electricidad producida iría a parar a grandes consumidores de la región: El Polo Petroquímico de Bahía Blanca y Aluar, que fabrica aluminio en Puerto Madryn. A esto se agrega la posibilidad de reactivar el proyecto megaminero Calcatreu, cerca de Jacobacci.

Se vuelve a evidenciar el carácter dependiente de nuestro país y el carácter profundamente entreguista de ambos gobiernos.

Una de las principales empresas que se ubican en el Polo Petroquímico es Dow Chemical, en todo el Polo se consumieron 905.765 MWh en 2015 y Aluar consumió 2.254.703 MWh en el mismo año. Sumadas equivalen al consumo de más de 4 millones de habitantes. Claramente son los grandes usuarios de electricidad de la zona.

La historia de las dos empresas tiene el sello del genocidio en su prontuario. Dow Chemical es la empresa de capitales yanquis que en la guerra de Vietnam diseñó el agente naranja, un herbicida con el que el ejército norteamericano masacró a los vietnamitas dejando un saldo de 400 mil personas asesinadas o mutiladas y 500 mil niños nacieron con malformaciones debido a su uso.

Dow no quiere perderse ningún negocio. En Argentina se centraba en la parte de herbicidas, pero con el pacto YPF-Chevron para la explotación de Vaca Muerta en Neuquén, no quisieron quedarse afuera y han hecho la excepción de comenzar trabajar en el sector hidrocarburos.

Por su parte, Aluar es una empresa de capitales rusos que se instaló durante la dictadura de Lanusse en 1971. El grupo empresario Madanes-Gelbard propietario del proyecto, invirtió 10 millones de dólares y el Estado desembolsó 474 millones de dólares para en el puerto de aguas profundas y la hidroeléctrica Futaleufú que proveería electricidad, para lo cual se inundaron los lagos cercanos a Trevelin y la belleza natural de los bosques de la zona.

El saqueo al Estado en función de los intereses del imperialismo ruso fue tan escandaloso que en 1975 se elaboró una comisión investigadora en el Congreso sobre el contrato Aluar-Estado Nacional impulsada por Isabel Perón y radicales como Hipólito Solari Irigoyen. El 24 de marzo de 1976 sería el día que se trataría en el Parlamento el proyecto de expropiación de Aluar. No es casual que el golpe de estado que dieron Videla-Viola fuera ese mismo día, instalando la dictadura más sangrienta de la historia argentina con 30.000 desaparecidos.

A ello se sumaron posteriormente los beneficios que obtuvo durante el gobierno de Néstor Kirchner, al extenderle las líneas eléctricas que llegaban desde Futaleufú al sistema interconectado nacional, con la conexión a Choele Choel.

 

Recuperar la soberanía energética, diversificar la matriz productora de energía, cuidar el medio ambiente ¿Tres cosas compatibles?

La clave en poder resolver la relación entre la producción, soberanía y medio ambiente está en la forma en que está organizada nuestra sociedad. El ejemplo de la Alumbrera es fundamental en este sentido, ni hablar de la matriz energética con casi el 70% de origen térmico, es decir de la quema de combustible fósil para tener electricidad. La Central Nuclear china forma parte de un círculo que consolida la dependencia de nuestro país con respecto a las potencias de diferente bandera imperialista.

Las petroleras controlan lo fundamental de la exploración y extracción hidrocarburífera en la Argentina. Actualmente se consumen 120 millones de metros cúbicos de gas de los cuales, entre 40 y 50 millones se usan para la producción de electricidad. Entonces, el 40% del gas se quema para energía (recurso no renovable), mientras la mitad del pueblo argentino no tiene gas de red, con el agravante de que el uso de combustibles fósiles para este fin, produce dióxido de carbono, uno los gases de invernadero que generan calentamiento global.

El actual sistema económico captialista-imperialista sostenido a través de la política macrista pone como único objetivo el de obtener ganancias para las empresas monopólicas en las ramas del sector energético, con la creciente extracción y saqueo de nuestros bienes comunes. La voracidad y degradación ambiental es la consecuencia del objetivo de obtener más y más ganancias; tal voracidad incluye el desplazamiento territorial de comunidades originarias. Eso está en total contradicción con una sociedad distinta, que tenga como objetivo satisfacer las necesidades populares, de resolver no solo el acceso a servicios básicos, sino a terminar con el hambre y la pobreza.

Esta matriz energética dependiente que tenemos actualmente en Argentina no va a tener nunca una relación en armonía con el medio ambiente. Así es que la pérdida de soberanía nacional engloba la capacidad de decidir de un país y sus pueblos en los aspectos que refieren a su economía, territorio y su medio ambiente.

El gobierno de Macri le facilitó los negocios a los monopolios de la megaminería de oro a cielo abierto con la quita de retenciones y el gobierno provincial, a través de Soria-Weretilneck derogó la Ley Provincial que prohibía el uso de cianuro (fundamental para la megaminería) a días de asumir en 2011. Aquella ley había sido impulsada por Magdalena Odarda años atrás en la Legislatura provincial.

Macri aplicó aumentazos de las tarifas del gas al conjunto del pueblo y bajó los convenios colectivos del área energética para sumarse al tren yanqui de la “época dorada del gas” con la fractura hidráulica en Vaca Muerta y para la producción del shale gas. Mientras la inmensa mayoría de la población sufre pobreza energética y nuestro principal pozo de producción petrolera, Cerro Dragón en la cuenca San Jorge, sigue en manos de la monopólica Pan American Energy (rusos, chinos e ingleses).

Diferentes imperialismos junto a gobiernos entreguistas como los que tenemos definen qué y cómo producir. En el caso de esta Central Nuclear todos los aspectos forman parte de un acuerdo donde el pueblo nunca pudo opinar. De esta manera queda en evidencia el carácter del Estado, que está controlado por diferentes grupos de clases dominantes (actualmente el macrismo es el grupo hegemónico dentro de esos grupos) y donde el pueblo no tiene injerencia en las decisiones esenciales del país.

Los acuerdos con china en materia energética también son una entrega de soberanía ambiental. La seguridad ambiental está siendo dejada en manos del imperialismo chino que busca afirmarse geopolíticamente en la región ganando cada vez más dinero. Abaratar costos es un objetivo para ellos y poco les importa la seguridad. A diferencia de la energía térmica (petróleo, gas, carbón) la energía nuclear no produce contaminación durante el proceso de producción, aunque sí deja residuos. Por lo que aún es una incógnita si serán también dejados en manos de los chinos para su gestión y depósito.

Partiendo de la base que nuestra presencia genera transformaciones y diferentes impactos en el medio ambiente, el pueblo argentino y pueblos originarios hoy no estamos decidiendo de qué manera queremos afectar nuestro medio ambiente para la generación de energía y tampoco para qué y quienes producir. Mientras no tengamos el poder será imposible tomar esas definiciones.

Lo que sí está claro, porque lo demuestra la lucha popular, es que sí podemos contrarrestar y frenar determinados avances como fue el caso de la megaminería en varias provincias o los acuerdos de entrega de tierras a los chinos para la producción de soja en Río Negro.

Movilización frente a la entrada de la Mansión de Lewis

Por otro lado, las comparaciones entre la matriz energética argentina y las de países como Alemania o Francia pueden llevarnos a igualarnos como naciones y no tener en cuenta la diferencia sustancial que existe con aquellas: Argentina es un país dependiente; Francia y Alemania países imperialistas que engordan sus riquezas oprimiendo a países como el nuestro.

Circula el ejemplo de Alemania, que decidió el cierre de algunas de sus centrales nucleares a la vez que incrementó las renovables para producir energía, pero no transciende que cuando las renovables no pueden atender la demanda en determinados momentos del año, los alemanes importan energía originada en plantas nucleares de su vecino francés. Los hechos demuestran que allí apuntan a una matriz energética diversificada y no de un único tipo de provisión.

Para nuestro país, el primer paso para defender nuestra soberanía debe ser el de la recuperación de las áreas estratégicas de bienes comunes como son la explotación de hidrocarburos y una YPF 100% estatal; la recuperación de la producción de la energía y así avanzar en el desarrollo de una matriz energética diversificada que preserve nuestros bienes comunes, que apueste a la tecnología nacional, incorporando saberes y conocimientos de nuestros trabajadores: técnicos, científicos y tecnólogos.

Estas medidas son las que nos permitirán encaminarnos hacia una segunda y definitiva independencia, integrando la lucha inmediata de impedir que se instale la Central Nuclear china, reclamando una Consulta Popular que determine la voluntad de los rionegrinos frente al tema.

 

Fuentes consultadas:
-Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA). “Informe anual de Energía”. 2016.
-Ministerio de Energía y Minería de la Nación. “Informe estadístico del sector eléctrico abril”. 2017.
-Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Síntesis del Mercado Eléctrico Mayorista. Informe de abril de 2017.
-Vincenty, Lorena. “Todo listo para que el gas de Vaca Muerta llegue a Chile”. http://www.rionegro.com.ar/energia/todo-listo-para-que-el-gas-de-vaca-muerta-llegue-a-chile-BE3152399.  Año 2017.
-Riera, Ariel. “Aproximadamente el 60% de la argentina tiene gas de red y un 40% tiene garrafa”. http://chequeado.com/ultimas-noticias/pena-aproximadamente-el-60-de-la-argentina-tiene-gas-de-red-y-un-40-tiene-garrafa/. 2016.

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